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Representación de la figura femenina en diversos medios

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Las historias son el reflejo de la humanidad. El reflejo de nuestra evolución como sociedad, de nuestra manera de ser, de nuestra forma de sentir… Refleja en definitiva quiénes somos y cómo nos representamos y vemos a nosotros mismos. Con el transcurso del tiempo el ser humano ha buscado y encontrado muchas maneras de contar historias haciendo uso de nuestra lengua. Al principio las historias se transmitían de padre a hijo, por el boca a boca. Los cuentos que han sobrevivido generación tras generación es el referente por excelencia en este sentido. Sin embargo, la importancia de preservar los cuentos o las historietas cobró un nuevo significado tras la invención de la imprenta. De ahí la literatura ha sido nuestro estandarte para transmitir nuestros conocimientos y nuestro legado a las generaciones futuras. Pero con el transcurso de los siglos, el ser humano ha encontrado otras formas de transmitir o contar una historia. Entre ellas cabe destacar el cine, especialmente, y más r...

Educación emocional

Llama la atención que cuando algo se convierte en cotidiano, deja de tener interés para nosotros. La curiosidad innata que poseemos durante nuestra niñez la perdemos demasiado rápido. Quizá por eso no nos damos cuenta de la cantidad de cosas que día a día pasamos por alto; sin prestarles atención. No solo a agentes externos que nada tienen que ver con nosotros, sino incluso a circunstancias que están íntimamente ligadas a cómo somos y que despreciamos de una manera sobrecogedora. Los niños siguen siendo para mí toda una fuente de conocimiento. Me fijo mucho en cómo se comportan o reaccionan porque me sirven para detectar elementos que para mí no tienen relevancia, pero que para ellos les supone un gran descubrimiento. Lo que he podido detectar es que a parte de su desbordante curiosidad, muchas veces no saben cómo reaccionar a aquello que no conocen o no han experimentado con anterioridad. Esto conlleva que normalmente reaccionen con temor o con recelo. Pero lo más curioso es qu...

¿Quién soy?

¿Dónde acaba lo que soy y empieza lo que creo ser? ¿Acaso soy lo que proyecto a los demás o lo que los demás creen ver en mí? ¿Somos el niño o el padre? ¿Somos el adolescente o el adulto? ¿Somos el pasado o el futuro? ¿Somos el vecino que va a comprar el pan cada madrugada o somos el amante que desnuda a su pareja al anochecer? ¿Somos el amigo o el desconocido? ¿Somos la hipocresía que nos educó o el animal que nació? ¿Somos nuestra ropa o nuestra desnudez? ¿Somos el instinto o la consciencia? ¿Dónde comienza la consciencia y acaba el instinto? ¿Por qué creo ser diferente en cada situación? ¿Por qué no encuentro mi verdadero yo? ¿Por qué me siento diferente en cada rincón al que voy? ¿Por qué no reacciono igual dependiendo del cómo, el dónde, el cuándo y el quién? ¿Por qué siento esta incertidumbre sobre lo que soy y lo que siento? ¿Acaso los demás son lo que yo creo que son o son tan solo el fruto de lo que quiero creer que son? ¿Puedo creer en lo que veo, en lo que oigo o...

Cosas que le diría a mi yo del pasado [03]:

¡No tengas miedo a equivocarte! ¡Qué importante es arriesgarse! No entendemos lo importante que es hasta que la vida nos pone a prueba. Cuando aún no levantamos dos palmos del suelo, no tenemos nada que arriesgar puesto que todavía no hemos ganado nada. El problema llega cuando vas creciendo y te vas labrando un futuro con esfuerzo. Ahí te surgen tantas dudas, tantos miedos al fracaso, a no conseguirlo, a equivocarte… Pero por qué creemos que equivocarnos conlleva el fracaso. Cada vez que me han puesto la zancadilla o simplemente me he caído de bruces yo solita, me he levantado fortalecida y premiada. Fortalecida porque así me inmunizo poco a poco al dolor y premiada porque he aprendido algo nuevo y valioso. ¡El verdadero fracaso es no equivocarse! Entiendo, no obstante, que a veces nos dé miedo equivocarnos especialmente cuando estamos aprendiendo. ¿Cuántas veces no hemos levantado la mano en clase, por miedo precisamente a equivocarnos? Es normal que esto ocurra, cuando en n...

Miedo a lo desconocido

Al hablar sobre el miedo, la gente tiende a pensar en aquello que le produce rechazo e incomodidad, es decir, las fobias. Fobias a los insectos, a las alturas, a la oscuridad, a los espacios cerrados… No obstante, nadie habla del miedo remitiéndose, explícitamente, a lo que el concepto representa. ¿Qué es el miedo? Es un término difícil de definir, sin embargo, tengo la teoría de que en el fondo el concepto de miedo difiere en su significado dependiendo de quién lo interprete. En esencia, el miedo suele manifestarse cuando desconocemos aquello a lo que nos enfrentamos. Sí, la gente le tiene miedo a aquello que no comprende o entiende. ¿Qué ocurriría si uno de nuestros antepasados viajase a nuestro presente? Probablemente sentiría un miedo atroz hacia la tecnología, puesto que no entendería qué es o de donde proviene. El tiempo y la curiosidad probablemente serían los únicos aliados con los que podría contar, para poder desentrañar el misterio y dejar de tener miedo a aquello q...

¿El camino del éxito? No, el éxito es el camino

Mi madre siempre suele decir: no es más rico quien más tiene sino quien menos necesita . Conforme pasa el tiempo me doy cuenta de cuanta razón tiene. Últimamente no paro de preguntarme, ¿qué es el éxito? ¿En qué consiste triunfar? Os he de confesar algo, no me gustan nada los libros de autoayuda o esos libros en los que un autor suelta frases bonitas al azar, para venderle la moto a la gente. Ese tipo de autores, intenta ganarse el corazón de las personas dándoles falsas esperanzas y eso no me gusta. Paulo Coelho es uno de esos autores a los que hago referencia y no quiero que me malinterpretéis, porque no es que no esté de acuerdo con el mensaje que intenta transmitir Coelho ... no, estoy en desacuerdo con él a la hora de cómo transmite el mensaje. Veréis, es muy bonito que te digan cosas como: si deseas algo el mundo se va a poner a tu favor para que se cumpla o nada es imposible o lucha por tus sueños… Frases que las sueltan sin argumentación y transmitiendo un mensaje vacuo...

Egoísmo equilibrado

“El ser humano es egoísta por naturaleza”. Así definía el inglés Thomas Hobbes a la naturaleza humana. Comparto totalmente esta afirmación, pero yo la matizaría aun más: “todos los seres vivos somos egoístas por naturaleza”. Nos sigue pasando algo muy peculiar y es que seguimos sin entender, por puro egocentrismo, que somos un animal más en el planeta tierra. Sí, el único animal en la faz de la tierra que es capaz de cuestionar su propia existencia. Pero aun así, pese a nuestra inteligencia y evolución con respecto al resto de seres vivos, seguimos dejando que nuestros instintos más primarios sean los que sigan llevando la voz cantante y el egoísmo es uno de ellos. Ser egoísta es una herramienta básica de supervivencia y os ilustraré para que lo entendáis. Imaginaos que estáis tumbados en vuestro cómodo sofá después de almorzar y ponéis La Dos de TVE, para escuchar la voz tranquila y pausada del locutor de los típicos documentales de animales, y así pillar mejor el sueño de la si...

Convivir con la decepción

Los años te hacen encajar mejor los altibajos del día a día. Consiguen darte una mayor entereza ante las adversidades, pero también es cierto que por ello te acabas convirtiendo en alguien más frío. La frialdad es sin duda una herramienta de supervivencia. Una manera que tiene la naturaleza de hacernos mantener el tipo cuando las cosas no salgan bien. Todo esto he empezado a percibirlo últimamente, al darme cuenta de que encajo las decepciones de forma diferente. Y no es que alguien me haya decepcionado recientemente, es que creo que todos sufrimos decepciones a diario. Porque a fin de cuentas, todos somos muy egoístas y queremos que todo el mundo baile a nuestro ritmo y es imposible que todos nuestros allegados nos acaben complaciendo. Aun así, cuando hablo de que nos decepcionan continuamente me refiero a cosas cotidianas del día a día, sin demasiada importancia. Pequeñas decepciones con las que hay que “convivir”. Sin embargo, hay ocasiones en las que realmente ocurre al...

Aprender a conocerte

No sé por qué tengo la sensación de que, en la gran mayoría de ocasiones, nos molestamos más en intentar entender a los demás que procurar aprender a conocernos. Siempre he creído conocerme muy bien, sin embargo, cuál ha sido mi sorpresa cuando me he dado cuenta de que no tenía ni idea de cómo era realmente. Esta realidad me ha hecho plantearme el cuestionarme, hasta qué punto conozco a la gente que me rodea. ¡No hay que subestimar aquello que creemos conocer porque nos podemos llevar sorpresas! Creo, aunque me aterra afirmarlo, que nunca llegaré a conocerme o comprenderme del todo. Porque para poder llegar a tener tal plenitud sobre nosotros mismos debemos experimentar todo tipo de situaciones, tanto buenas como malas en cualquier circunstancia, lugar y trasfondo, algo completamente imposible. No obstante, pienso que incluso aunque fuésemos capaces de experimentarlo absolutamente todo, no llegaríamos a conocernos plenamente porque el ser humano es complejo. Nuestro ADN tiene u...